Flores de Bach

Elixires que pueden ayudarnos a equilibrar ciertos estados emocionales.  
Su acción suave y sutil nos acompaña en la búsqueda de un estado interior conforme a nuestra verdadera naturaleza

tratamientos-flores-de-bachLas llamadas flores o concentrados florales de Bach son elixires acuosos de las flores de 38 plantas y árboles silvestres no venenosos, que están relacionadas con determinadas estructuras anímicas humanas.

El Dr. Eduard Bach nació en 1886, en Monsley (Inglaterra) y no cabe duda, por la herencia que ha dejado a la humanidad con sus textos y su método, que fue una persona extraordinaria. Ya de niño mostraba un gran amor y sensibilidad por la naturaleza. Esa sensibilidad junto a su grandísima intuición y su forma de entender la salud, le llevaron a estudiar e investigar con empeño en una línea poco convencional, hasta descubrir y dar a conocer su  sistema  de esencias florales. 

Comienza su carrera de medicina, y se da cuenta que le interesan más los enfermos que las enfermedades. Piensa y cree que el cuerpo padece enfermedades como causa de sus estados emocionales, creencia que le lleva a investigar la manera de poder aliviar a la persona de lo que le aflige en cuerpo y alma. 

“Lo que conocemos como enfermedades es la etapa terminal de un desorden mucho más profundo, y para asegurarse un éxito completo en el tratamiento es evidente que tratando sólo el resultado final no se logrará una eficacia total, a no ser que se suprima también la básica.” 

Bach desarrolló siete nosodes homeopáticos que aún se utilizan en la práctica médica. Con el tiempo, pudo identificar que los nosodes actuaban mejor si se indicaban de acuerdo a un tipo de personalidad, que él descubrió para cada uno. Pero éstos remedios no le dejaban satisfecho y entonces comenzó a buscar en la naturaleza medicamentos que los reemplazaran. Bach dedica seis años de investigación en el campo, y como fruto de una minuciosa observación y de un trabajo personal profundo, encuentra 38 flores que conformarán su sistema.

Eduard Bach tipificó 38 flores divididas en siete grupos, cada uno de los cuales hace referencia a un estado emocional característico, comprendiendo cada uno de ellos tantas flores como variantes pueda presentar dicho estado emocional. Los siete grupos son: 

  1. Para los que sienten miedo
  2. Para los que sufren incertidumbre
  3. Para los que se desinteresan por el presente 
  4. Para la soledad
  5. Para los que sufren de hipersensibilidad a influencias e ideas 
  6. Para el desaliento o la desesperación
  7. Para los que se preocupan excesivamente por el bienestar de los demás

 

Así que gracias a este médico, bacteriólogo, inmunólogo e investigador que tenía tan claro la relación entre los estados emocionales y la influencia de ellos en la salud y/o la enfermedad ahora contamos con un sistema que nos permite ayudar a la persona a liberar los bloqueos existentes en el plano emocional.  
Dirigiéndonos así hacia un restablecimiento del equilibrio anímico y de ésa manera dar lugar a que las fuerzas curativas del organismo se activen.